Una reforma es una ocasión para revisar la distribución interior, los puntos de consumo y el saneamiento. Planteamos el trabajo según lo que se va a utilizar y cómo está construida la vivienda.
Cuando hay climatización o agua caliente sanitaria, coordinamos los recorridos y conexiones. Así se estudian conjuntamente caudales, aislamiento y acceso a los elementos que requieren mantenimiento.
