Una instalación aislada genera y almacena energía para un lugar sin conexión a la red eléctrica. Puede ser una alternativa cuando no existe acometida o cuando conectarse resulta costoso o inviable.
El punto de partida es saber qué quieres utilizar: iluminación, frigorífico, herramientas, una bomba de agua u otros equipos. Importan tanto las horas de uso como los aparatos que funcionan a la vez.
Si la vivienda ya tiene suministro eléctrico y lo que buscas es reducir la factura, lo adecuado es estudiar fotovoltaica en autoconsumo. Son proyectos con criterios distintos.
